¿PUEDES APRENDER DE ALGUIEN CUYA CONVICCIONES, PERCEPCIONES Y CREENCIAS SON DIFERENTES A LAS TUYAS?

 


H
ace algún tiempo vi una conferencia de un ex sacerdote que se hizo evangélico después de un episodio cuanto menos insólito. Como era uno de esos sacerdotes jóvenes y modernos y coordinó una especie de 'motocicleta' para atraer y ocupar a los jóvenes católicos de su ciudad (en los años 70 y 80 había varios sacerdotes en este tipo de compromisos, cantando canciones profanas en conciertos, otros siendo activistas comunistas... que le hace la falta de sexo a la mente masculina!jeje...jejeje...jejeje...) un dia invito a su mecanico de motos, un señorito presbiteriano, en broma, diciéndole 'tú que siempre invitas a mis fieles a ir a tu iglesia estás invitado a regar un día en la mía durante mi misa!'


El señor aceptó y un domingo era realmente la parroquia del cura. El sacerdote cumplió su promesa y, con la parroquia llena, cedió el púlpito al insólito invitado. Como resultado, el hombrecito predicó la Salvación por gracia, hizo un llamamiento tal como lo hacía en su iglesia de la cual era solo diácono y resulta que ese domingo, en esa misa, como doscientas personas, según el sacerdote y el mismo sacerdote, aceptaron a Jesucristo como único salvador al igual que la fe calvinista.

Pero, ¿por qué cuento esta historia en este texto? por dos razones: la literatura sólo registra de manera casi perpetua cosas, ideas, hechos que permanecerían en el anonimato, ¡esta es la primera! la segunda es que después de los hechos, depende del lector juzgar y tener la comprensión correcta y 'verdadera' de los hechos y la historia.


Muchos que lean este resumen de los hechos reales concluirán o tendrán entendimientos diferentes y opuestos. A algunos les parecerá un desastre que el sacerdote y la parroquia se hayan convertido en protestantes, a otros les parecerá maravilloso y otros extraño, irrelevante. Y a otros que no tienen idea de lo que es el cristianismo, catolicismo, calvinismo, etc. Algo totalmente posible y real.


Como conclusión, podemos concluir que leer por leer no constituye en sí mismo algún tipo de 'iluminación'.


¡Pero recordé a este sacerdote y su testimonio por otra razón! este sacerdote joven, culto y bien informado había dicho que a los sacerdotes se les 'prohibía leer cualquier literatura protestante'. En otras palabras, se trataba de una censura activa dirigida a 'proteger' la mente de los jóvenes religiosos para que su fe no fuera socavada por creencias ajenas a las suyas.


Aquí viene la reflexión que encabeza este post: si nos mantenemos 'seguros' leyendo solo discursos y narraciones con las que estamos de acuerdo y estamos familiarizados, ¿es la forma más segura y completa de crecimiento personal o no?


Otro caso como fuente de reflexión es el del premiado escritor portugués José Saramago en una reveladora entrevista con Jô Onze e Meia en SBT. Ateo confeso y casi enemigo de Dios en sus últimas declaraciones pasados ​​los noventa años, cuando un reportero le preguntó si, aun frente a una enfermedad terminal, no creería en Dios, Saramago respondió con ironía: '¿Y por qué debería?'


Personalmente no estoy de acuerdo con la incredulidad de Saramago, aunque solo sea porque es una incredulidad más presuntuosa, atrevida, provocadora que el ateísmo del escritor, historiador y filósofo Pondé. El segundo se autodenomina ateo por su 'incapacidad para sentir una fe' y no por una supuesta oposición racional a la fe misma.


En la entrevista en cuestión, Saramago, me aclara que su anti-fe o su ateísmo resulta de una confusión, varios errores de percepción, entre los cuales, la confusión entre el fracaso ético de los hombres, el fracaso religioso, en particular de Catolicismo romano, hechos históricos reales y creencia en cierto tipo de teoría de la conspiración, globalismo, pobreza, imperialismo, etc.


En otras palabras: Saramago cree o no cree en muchas cosas que son contrarias a mí, pero aun así, hay muchas cosas que puedo aprender de él, puedo y debo sobre actitudes loables cuando se expresa sobre cosas aparentemente pueriles como la calvicie, la edad, el trabajo en la vejez, los premios, en cuanto al aporte que cada uno de nosotros puede hacer a la humanidad, etc. En otras palabras, separar lo que debe aprenderse antropofágicamente de lo que por alguna razón debe descartarse es y será siempre un desafío personal, solitario e inseguro. Pero este es exactamente el proceso de la vida humana. Dos personas nunca son iguales ni pertenecen a las mismas instituciones, conjunto de creencias, actitudes, valores, soluciones, etc.


La ignorancia no consiste en la seguridad total por la seguridad mental más de lo que lo es la máxima información por el bien de la información.


¿Se debe leer y escuchar de todo y de todos?


Si y no.


Una selección errática puede seleccionar tanto autores y textos benéficos como malos, sin embargo como la literatura por su naturaleza siempre es más subjetiva que objetiva, siempre es posible saber lo que un libro de cientos de páginas afirma o defiende como texto breve o poema. Percibir de antemano la síntesis de algún pensamiento ya indica si vale la pena leerlo todo o no.


Finalmente, por el contrario, tener contacto con argumentos contrarios a los suyos no representa, por su naturaleza, la destrucción de sus convicciones. Si sus propias convicciones son consistentes y se basan en bases sólidas, las tonterías de su oponente pueden incluso fortalecerlo aún más.


En otras palabras, la afirmación de que narrativas diferentes a la nuestra pueden destruir de manera natural y efectiva todas nuestras más sólidas convicciones no es más que una falacia.


Es cierto que la mejor habilidad para lidiar con contradicciones abiertas no es la habilidad más común para la mayoría de las personas, incluso las educadas y cultas.


Para muchas personas el mero hecho de que se presenten dos ideas opuestas provoca una confusión desastrosa. Algunos pierden la capacidad de creer incluso en ambos. Pero esto es otra cuestión y otra reflexión.


Por Helvécio S. Pereira


Por Helvécio S. Pereira

Graduado em História da Arte, desenho e plástica pela EBA /UFMG

e em pedagogia pela FAE/UEMG

Professor de duas redes públicas em Belo Horizonte Minas Gerais e ex-formador  da GPLI, ligada à Secretaria da Educação da PBH por cerca de seis anos.

Blogueiro desde 2011, professor, compositor, pintor, ilustrador e desenhista

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